Hoy queremos compartir con ustedes los diferentes medios de filtrados para piscinas que nos podemos encontrar en el mercado. La utilización de un medio u otro tienen unas ventajas y desventajas que acontinuación detallamos.

Es importante conocer cada uno de ellos ya que el medio de filtración, es el corazón del sistema de la depuración de una piscina. Cuanto más eficaz es el medio de filtrado, menos productos de desinfección y de regulación del pH serán necesarios y, en consecuencia, menos subproductos de desinfección (SPD) nocivos para la salud tanto en el agua de la piscina como en el aire.

Medios filtradosLos medios de filtrado más utilizados en el ámbito de las piscinas, tanto residenciales como de uso público, son los siguientes.

Arena de sílex (sílice)

La arena de sílice es el medio de filtrado más habitual en la mayoría de filtros instalados en piscinas. Los filtros de mayor tamaño, como por ejemplo los que se aplican en piscinas públicas, incluyen capas de arena de diferente granulometría. La de más grosor se coloca en

el fondo del filtro hasta cubrir el colector y, gradualmente, las de granulometría menor, en la parte superior. De este modo se obtiene una buena filtración y, en el momento de realizar un contra lavado del filtro, una mejor fluidificación.

El sílex es un medio de filtrado mecánico que, gracias a la porosidad de sus granos, es capaz de realizar una buena filtración. Sin embargo, a causa de su superficie porosa resulta un lugar ideal para la proliferación de bacterias. Por ello, el sílex no es biorresistente y al cabo de un tiempo se contamina formando el denominado biofilm. Este biofilm apelmaza el sílex y genera canales preferentes por donde el agua puede pasar directamente a través del filtro sin haberse filtrado.

En cuanto a la capacidad de eliminar las partículas retenidas en el filtro durante la acción del lavado, el sílex elimina aproximdamente un 97% de las mismas Para poder obtener este resultado es necesario expandir el lecho filtrante un 15-20% y para ello la velocidad de lavado debe de ser entre 50 y 60 m3/m2/h. Según diferentes estudios realizados con una de las arenas de sílice de mejor calidad del mercado, los resultados podrían variar de manera considerable si la arena de sílice no fuese de la calidad y granulometría adecuada.

El sílex se obtiene de las canteras de arena de sílice y no se considera un producto ecológi- co, ya que no es un producto reciclado.

Vidrio reciclado

El material filtrante a base de vidrio sí es un producto reciclado y, por lo tanto, ecológico. Su peso específico es inferior a la arena de sílice y necesita un caudal menor para el contralavado (45 m3/m2/h) con el consiguiente ahorro en agua (siempre y cuando el tamaño y forma de los granos sean uniformes).

Existen grandes diferencias entre los distintos medios filtrantes de vidrio. Los que no están activados actúan como un medio de filtrado puramente mecánico, mientras que el que está activado con una potente carga negativa tiene la capacidad de adsorber iones de carga positiva como radicales de oxígeno, partículas floculadas y sustancia orgánica con carga bipolar. La carga negativa impide también que las bacterias puedan proliferar sobre la superficie del vidrio, evitando por ello la formación del biofilm.

También varía de manera notoria la granulometría, la forma y la esfericidad y la pureza de los diferentes vidrios. Cuanto más uniformes sean los granos de vidrio mejor será el rendimiento del filtrado. Sin embargo, existen vidrios que contienen aristas y escamas, así como polvo de vidrio, que empeoran la capacidad de filtración y suponen al mismo tiempo un peligro por ser un producto cortante. La rotura de colectores de un filtro podría causar el contacto de este vidrio con los bañistas, con el riesgo que ello conlleva.

Según estudios realizados en el instituto francés IFTS (Institute de Filtration de Tecniques Separatives), la mayoría de los vidrios existentes en el mercado, a una velocidad de filtrado de 20m3/m2/h, no superan a la arena de sílice, siendo únicamente capaz de retener entre el 73 y 95% de las partículas de entre 25 y 40 micras. Solo hubo un medio que superó el rendimiento de la arena consiguiendo filtrar un 95% de 4 micras.

A excepción de uno de los medios de filtración, tampoco en eficiencia de expulsión de partículas en los lavados los vidrios superan a la arena, quedándose entre un 88% y un 93%

Toda sustancia que queda retenida en el filtro sin poder ser expulsada en el contralavado generará un hábitat para las bacterias en el que puedan proliferar.

La vida útil del vidrio filtrante de mejor calidad supera a la vida de la arena de sílice.

Zeolitas

Las zeolitas (o ceolitas) son minerales aluminosilicatos microporosos cuya filtración, al igual que la arena, es mecánica. Destacan por su capacidad de adsorber partículas entre 5 y 10 micras, pero también adsorben amonios y materia orgánica. Estos poros, sin embargo, proporcionan un hábitat idóneo para la proliferación de bacterias. Al cabo de un tiempo el rendimiento se ve empeorado, siendo necesario un tratamiento de choque para intentar recuperar el medio filtrante.

La vida útil de las zeolitas es aproximadamente la mitad que la de la arena, también debido a que es un material más blando.

Diatomeas

Las diatomeas son seres microscópicos fosilizados que actúan como agentes filtrantes con una elevada capacidad al trabajar como microesponjas, en las cuales se queda la suciedad, permitiendo el paso del agua limpia. Su aplicación como material filtrante se consigue moliendo estos restos fósiles a una cierta medida para crear tierra de diatomeas.

Este material filtrante no se puede utilizar en filtros de presión convencionales, y su uso está restringido a los filtros del mismo nombre. Incorporan paneles que sirven de soporte para la diatomea. Los micro poros retienen las partículas del agua hasta que quedan saturados y, al contrario de la arena, el vidrio o las zeolitas no se puede contralavar para volver a recuperar su estado inicial. Durante el contra lavado se expulsa la diatomea al desagüe y se pierde por completo, por lo que hará falta una nueva aportación de diatomeas al filtro.

El inconveniente de este medio de filtrado es el elevado coste de renovación después de cada lavado, así como la dificultad de ver- ter la diatomea. Al no ser un producto biodegradable existen problemas para verter el agua de contralavado. Tampoco es compatible con floculantes o coagulantes, por lo que su máxima capacidad de filtración se queda limitada a 4-5 micras.

Filtros de cartucho

Los filtros de cartucho con una capacidad de filtración de aproximadamente 20 micras son, junto con los filtros de presión (arena, vidrio o zeolita), los filtros más habituales en piscinas privadas. Su funcionamiento se basa en el uso de cartuchos reemplazables, de una

vida útil limitada (normalmente en torno a 6 meses o un año).

A diferencia de los filtros de arena o los de diatomeas, el contralavado no se puede efectuar con la bomba, si no extrayendo el cartucho del filtro de manera manual y limpiándolo con el chorro a presión de una manguera. El cartucho no es compatible con floculantes ni coagulantes.

Conclusión

Conocer los diferentes tipos de medios filtrantes es fundamental no solo para mejorar el proceso de tratamiento del agua de la piscina, sino también para conseguir mejoras saludables y medioambientales.

Fuente: ASOFAP